Los Planos Exteriores

Los Planos Exteriores contienen el mayor de los anillos, al menos según los planares. Los primarios y elementales tienden a estar en desacuerdo, simplemente prefieren no reconocer la magnificencia de este reino. Los Planos Exteriores son el hogar de aquellos poderes y dioses que, por alguna razón u otra, se interesan en las vidas de los mortales. En ellos podrás encontrar dioses, semidioses y demonios junto a suplicantes, planares y cientos de otras criaturas. Como ha quedado dicho, los Planos Exteriores están ubicados en un inmenso anillo, y cada plano es su propio universo. Algunos tienen límite, otros son infinitos. Cada plano está unido al contiguo a través de portales fijos; los lugareños conocen las sendas entre los planos como El Gran Camino. Con un buen mapa de los portales cualquier puede viajar al periplo completo de los Planos Exteriores… si los demonios no los enganchan antes, claro.

Mientras que los mundos del Primer Plano Material varían según su desarrollo técnico, mágico o biológico, y los Planos Elementales varían según su substancia, los Planos Exteriores se diferencian por su moralidad. Cada uno pertenece a un alineamiento determinado, y los patanes que viven en ellos, así como el terreno, reflejan sutil o descaradamente este aspecto. Los poderes escogen sus moradas entre los planos correspondientes a su alineamiento. El Limbo es caótico y está en evolución constante, Mechanus es rígido y organizado, en el Monte Celestial se vive la paz, mientras que el Abismo es brutal y mortífero.

Los Planos Exteriores están, divididos, evidentemente, en tres grupos:
- Los Planos Superiores del Bien,
- Los Planos Profundos del Mal, y
- Los Planos Fronterizos de la Neutralidad.

Atención a esto: Los Planos Profundos son el escenario de la interminable Guerra de la Sangre, un conflicto eterno y sin piedad entre los tanar’ri y los baatezu. No son lugares que cualquier matasiete pueda atravesar y salir con vida.

Los Planos Exteriores

D&D - Planescape: La Regla del Tres Ngagn